
Estos días se habla del síndrome post vacacional, sus causas y sus consecuencias, las características del mismo y como superarlo.
Todo me parece genial...
Pero creo que se superaría facilmente si aquel o aquella que esta regresando sano y salvo de las vacaciones , se pusiese a pensar un poco poquito en la situación que tiene ante sus ojos. Por un lado, se ha ido de vacaciones porque tiene trabajo, al contrario que cuatro millones de españoles. Además de trabajo, llega olgadito a fin de mes, de lo contrario no se habría ido... ( bueno tal vez si, ahora se piden créditos que luego se pagan durante todo el año, hasta para irse de vacaciones), también podría pensar que ha tenido suerte, no ha tenido un accidente de coche , ni en otro medio de transporte, y afortunadamente ha tenido la gran suerte de poder relajar su cuerpo para poder enfrentarse otros cuantos meses al duro trabajo y al duro ritmo de vida diaria que tenemos.
Menos afortunados son aquellos que sufren el síndrome del paradosinesperanzas, porque resulta que el paro se le ha terminado hace meses, ya no le conceden ningún tipo de ayuda familiar, se troncha de risa cuando ve a los que sufren el síndrome post vacacional y las lágrimas le llegan a los pies cuando piensa en que en poco tiempo le embargaran la casa , y si hay un poco de suerte, volverá a casa de los suegros o los padres con toda la familia para no tener que vivir debajo de un puente. Y mira las caras de sus hijos a punto de comenzar el cole, pidiendo ropa nueva , ser como los demás compañeros, y no pudiendo hacer frente a todos esos gastos. Eso si que es un problema.
Menos afortunados también son aquellos que victimas de la falta de trabajo se aguantan en el que le han ofrecido o ha aparecido en condiciones nada buenas, pero que al menos llega un sueldo a fin de mes a casa, aunque sea a costa de trabajar horas sin cobrarlas, festivos sin remunerar, o ser ingeniero y trabajar de cajera de super...
Claro que cada uno se queja de lo que le duele en el momento, igual que yo me quejo de lo mio y tu que estas leyendo te quejas de lo tuyo.
Que tanto nos anudaría muchas veces dejar de mirarnos el ombligo y levantar la vista al horizonte, para observar desde la distancia que todavía lo nuestro no es tan malo...
Muy buena entrada. Ya te echaba de menos por estos lares, Lua!
ResponderSuprimirQUé tal tus vacaiones? Espero que geniales. Yo soy de los que no se han ido de vacaciones, pretendo hacerlo la segunda quincena de septiembre, sé que es muy tarde pero menos de una piedra...
Un abrazo y beso fuerte.
Me alegro de tu vuelta,
Manu.
Yo soy de ese porcentaje que ha aceptado un trabajo en condiciones injustas e ilegales. Sin vacaciones, ni remuneradas ni disfrutadas, tampoco me pagan las horas extras ni los festivos.. Pero o eso o no habia trabajo, y no esta la economica como para rechazar curros. Asi que lo bueno que tengo es que no voy a sufrir el sindrome post vacacional. Mis ausencias se han debido basicamente a un exceso de cansancio... Asi que una, ha descansado de lo que ha podido...
ResponderSuprimirGracias por tu respuesta manu, yo tambien me alegro de leerte.
La cosa es quejarse, a ver si cae alguna subvención para superar el síndrome.
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