Esto es todo...

viernes 18 de noviembre de 2011

Que clases de personas somos?


Hace mucho tiempo que no escribo...
Podría dar mil explicaciones sobre la falta de tiempo pero básicamente , me falta inspiración y cosas que decir. Porque yo no escribo porque se hacerlo, o porque haya aprendido , solo porque me sale así sin más, como cuando uno dice " Te quiero", que o surge expontaneamente o no vale para nada.
Han pasado muchas cosas, sobre las cuales habría podido hablar, pero ayer , una noticia en la tele, me abrió mi apetito de expresión...

El hijo del jugador Martins, necesita un transplante de médula y pide donantes. Automaticamente lo que he pensado, ha sido: "que suerte tiene este hombre después de todo, porque cuenta con la fama suficiente para que todos los medios de comunicación se hagan eco de la noticia y la gente reaccione. Cuantas personas habrá en su misma situación que no tengan la posibilidad de pedir nada porque no está a su alcance." Hoy he leído otra noticia, en la que pide ayuda en general, tanto para el como para gente que esté en su misma situación.

Yo soy donante de sangre desde hace muchos años, porque alguien de mi familia hace 20 años necesitó mucha sangre para vivir unos días más. Se murió de todos modos pero a mi se me quedó el agradecimiento con todas aquellas personas anónimas que con su buena obra hicieron que ese hombre respirara unos dias mas. Asi me sentí en deuda y como creo que lo único que funciona en este mundo son las cadenas de favores, decidí hacer lo propio y me hice donante. Durante un tiempo traté de convencer a algunas personas que me rodeaban y algunas de ellas siguen hacíendo sus donaciones periódicas. (Hablo de donaciones de sangre).
Los domingos veo a mucha gente saliendo de las iglesias, con sus mejores galas, pero cuando pasan por delante de un mendigo, como si no lo vieran, eso si, no se olvidan de tomarse el vinito y la tapa de turno en el bar de la esquina y luego el segundo en el bar de la recta. Pero se jactan de ser católicos practicantes.

Las personas solo nos acordamos de los demás cuando un famoso, nos toca la fibra sensible en la tele, cuando una desgracia en el telediario, nos hace temblar nuestros cimientos o cuando el dolor nos toca de cerca. Y no debería ser así.
Veo como la superficialidad se apodera cada vez mas de la educación de nuestros hijos, y no porque ellos nazcan asi, no, que va. Es porque nosotros los padres, nos hemos vuelto frios e insensibles.
Educamos " para la galeria". A nuestros hijos les hacemos la comunión, para que lleven el vestido mas bonito y tengan la mejor fiesta de todos sus compañeros, aunque tengamos que pedir un préstamo al banco, (al menos esto se hizo durante años, hasta que una crisis nos explotó en las narices, sigo preguntándome que demonios esperábamos que pasara). Compramos un audi, un bemeuve, o un merchi, y luego no tenemos dinero para cambiarle los neumáticos y nos jugamos la vida, para la cual no hay préstamo bancario que nos la arregle. Ahora que ya no podemos darnos esos excesos, o no deberíamos, es hora de pensar un poco mas en los demás y plantearnos lo que realmente tiene importancia... la salud, y el bienestar.

Ojalá el hijo de Martins, encuentre ese donante que le salve la vida. Ojalá todos los niños que estén en su situación, encuentren lo mismo, y se salven. Pero sobre todo, ojalá nos diésemos cuenta del camino equivocado que estamos tomando las personas al vivir en la frialdad, a la falta de generosidad con el tercero, de empatia, y de solidadaridad. Siempre creemos que a nosotros eso no nos va a pasar, hasta que nos pasa.

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Lo que ven mis ojos

Son esas imagenes que se han quedado retenidas en mi retina y en el objetivo de mi cámara. Son del mar de mi tierra, ese océano que te dice que has llegado al fin de la tierra. Son de los viajes que hago, de eses lugares que han inspirado magia en mis sentidos, que han significado algo especial en mis ojos. Son al fin y al cabo, mis recuerdos plasmados en imagenes.